Cuidado de la salud visual
La oftalmología ayuda a valorar cambios en la visión, molestias oculares, pérdida de nitidez, sequedad, picor, enrojecimiento, destellos, manchas o necesidad de revisar la graduación.
Pablo Bravo Ramos
colegiado nº 4109136
Revisar antes de que avance
Ver bien no siempre significa que todo esté bien. Algunos cambios visuales aparecen poco a poco y otros se manifiestan con molestias que conviene valorar.
La consulta oftalmológica permite revisar la salud ocular, detectar posibles alteraciones y orientar cada caso con claridad, tanto en revisiones habituales como cuando aparecen síntomas nuevos.
Qué podemos trabajar en
consulta
Cada consulta se adapta a los síntomas, antecedentes y necesidades de cada paciente.
Cambios en la visión
Valoración de visión borrosa, pérdida de nitidez, dificultad para enfocar o cambios recientes en la forma de ver.
Molestias oculares
Revisión de sequedad, picor, enrojecimiento, inflamación, sensación de arenilla o incomodidad persistente en los ojos.
Destellos y manchas
Evaluación de destellos, manchas, puntos flotantes u otras alteraciones visuales que aparecen de forma repentina o frecuente.
Graduación y revisión ocular
Revisión de la graduación y control de la salud ocular, especialmente cuando existen antecedentes de diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo.
Dudas habituales
antes de venir
Estas respuestas ayudan a que la primera consulta sea más tranquila. El equipo puede orientarte por teléfono si no sabes por dónde empezar.
Conviene consultar cuando aparece visión borrosa, pérdida de nitidez, dolor ocular, sequedad persistente, picor, enrojecimiento, destellos, manchas o cualquier cambio reciente en la visión.
Depende de la edad, los síntomas y los antecedentes de cada paciente. Si existen diabetes, hipertensión, antecedentes familiares o cambios visuales, es recomendable no retrasar la revisión.
No siempre. Puede estar relacionada con cambios en la graduación, sequedad ocular u otros problemas que necesitan valoración oftalmológica.
Sí, especialmente si aparecen de forma repentina, aumentan o se acompañan de pérdida de visión. Son síntomas que conviene valorar cuanto antes.
La claridad también forma parte del tratamiento.
Otras áreas que pueden
ayudarte
NEUROPSICOLOGÍA
Pensada para orientar tanto a la persona como a su familia, cuando aparecen olvidos frecuentes, sospecha de deterioro cognitivo, dificultades de atención, TDAH, autismo o secuelas tras un ictus.
PSICOLOGÍA
La psicología ayuda a comprender emociones, gestionar ansiedad, estrés, duelos, rupturas y procesos difíciles, ofreciendo herramientas para recuperar su equilibrio y bienestar personal.
NEUROLOGÍA y NEUROCIRUGÍA
La neurología y neurocirugía ayudan a valorar cefaleas, sueño, hormigueos, temblores, equilibrio, espalda y otros síntomas del sistema nervioso para orientar cada caso con claridad y rigor.
MEDICINA GENERAL
La medicina general ayuda a valorar síntomas habituales, realizar revisiones, controlar hipertensión, diabetes, analíticas y orientar cada caso con una atención cercana, clara y continuada.
UNIDAD DE MEMORIA COGNITIVA
La Unidad de Memoria Cognitiva ayuda a valorar cambios en la memoria, atención y orientación, ofreciendo estimulación, seguimiento y apoyo en procesos de deterioro cognitivo.
PODOLOGÍA
La podología, se encarga del cuidado, diagnóstico y tratamiento de los problemas del pie, tanto en molestias habituales como en alteraciones que afectan a la forma de caminar.
NUTRICIÓN
La nutrición ayuda a ordenar la alimentación, mejorar hábitos y adaptar la dieta a las necesidades reales de cada persona, controlando sus impulsos y saciandose de una manera sana y eficaz.
FISIOTERAPIA
La fisioterapia ayuda a aliviar el dolor, recuperar movilidad y mejorar la función del cuerpo, tratando lesiones, molestias musculares o articulares que afectan al día a día.